lunes, 5 de noviembre de 2018

Te declaro la guerra


Se agoto el sedante.
A lo lejos se escucha el estruendo del estallido, del caos, de la furia.
Allá en el horizonte se divisa la polvareda
Gritos primitivos
Pisadas acompasadas y profundas
Espadas blandiéndose
¡Se desató la guerra!
Mi mente y sentidos, que dejaron de ser uno, son el territorio que lucha por ser liberado.
¡Auxilio! Grito sin saber muy bien a quién
Necesito ayuda, aunque no estoy del todo consiente de qué cosa necesito ser salvada
Es esta insatisfacción creciente que va ganando espacio
¡Se acabaron los sedantes!
El temblor del miedo se va apoderando de mi cuerpo
Mientras la adrenalina va invadiéndome de a poco
¡El fuego se hace presente!
Una llama incontrolable comienza a expandirse desde el lado centro izquierdo del pecho
Tambores que lo avivan y con el calor se va terminando este largo invierno
Reina el caos y el desconcierto
Del rostro del héroe se refleja también el del villano.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Ansiedad


¿A todos les sucede eso de que de repente comienzan a ser conscientes de que el tiempo verdaderamente está corriendo? que la vida está pasando a velocidades insospechadas mientras tú estás detenido viendo hacia los lados sin comprender mucho.

Es como si estuvieras en el medio de una autopista con coches a toda marcha, en donde apenas puedes distinguir las figuras que en este momento son solo ases de luz a todo movimiento.

Te sientes mareado, ansioso; tu instinto te dice que debes buscar la manera de incorporarte en uno de ellos, pero no sabes cómo.

Ves a tu alrededor y estás solo; es justo allí, en el medio de ese caos, cuando finalmente comprendes que ya todos están en ruta, direccionando sus vidas, y tú estás aún descifrando la manera de conseguir detener uno.  Intentando hacer dedo por último, pero nada sucede. Toca andar.

¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde se supone que es el camino?

Hago ésta pregunta y la gente se ríe de mí. Entienden que estoy bromeando, que es sarcasmo; ¿Cómo alguien pudo haber llegado a este punto del trayecto sin mapa? así, fortuitamente; de errores y ensayos, sin nada planificado.

Sigo caminando, mientras los autos a toda velocidad continúan pasándome por ambos lados. Graciosamente, algunos bajan sus vidrios para gritarme cosas que no puedo o no quiero entender. Otros solo me sacan la lengua y me muestran su dedo medio. Yo sigo andando, a mi ritmo.

De vez en cuando diviso con claridad alguno, y ¿Para qué mentir? La verdad es que me imagino sentada dentro, siento envidia.

¿Envidia de qué? Muy probablemente ellos tampoco sepan hacia dónde van, aunque aparentemente den la imagen de que está todo bajo control.

Quizás todos estamos perdidos, o a lo mejor soy solo yo. No importa.

Mis piernas  con el trayecto se han hecho cada vez más resistentes; ya no tengo problemas con mi andar.

No tengo nada más, solo la voluntad de querer continuar… Sin destino definido aún, es verdad. Pero haciendo que el trayecto valga la pena. Quizás por eso voy andando por la isla… Para no perder los detalles en la velocidad de la autopista


martes, 25 de octubre de 2016

Comodidad


Desde la comodidad de su cama juzga sus fracasos
Culpa al mundo de sus desdichas mientras ve la vida a través de una pantalla de cristal.
Un voyerismo social en la orgía de vidas perfectas.
Aventuras, filtros pálidos, coronas de flores, copas de vino, bohemia, juventud…

La Juventud.
Ésa que se me escapa con cada respiro. Ésa que cada día que pasa se aleja más.

Desespero.

Desespero ansioso, tormentoso. Como la historia del capitán hook y el cocodrilo.
Horas, minutos, segundos ¡TIC TAC – TIC TAC! Repite, acrecentando al monstruo.

Corro.
Corro lejos. Más rápido que el tiempo. Desde la comodidad de mi cama.
Las terceras personas se desvanecen. Las máscaras de Venecia caen. -Los rostros quedan al descubierto-
Los rostros. El rostro

MI ROSTRO

Corre, desde la comodidad de tu cama
Cambia el mundo a través de millones de tecleos por segundo

¡Oda a la holgazanería!

¡Pelea! Pelea por salir de esta pesadilla. Intenta respirar, le repito ¡Respira! Antes de que lleguen con la dosis de morfina.

…

Desde la comodidad de las sábanas el mundo es igual de bello
Desde la comodidad
Comodidad
Holgazanería

Comodidad.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Libre del último de los males


La maté… sin querer la tome entre mis manos y le quité la vida. Escuchaba sus gritos, mientras suplicaba clemencia. ¿Clemencia? ¿Cómo tenerla? Después de tanto tiempo, lágrimas y preocupaciones, daño demencial que ataca directo al alma, a ésa que dejaste casi inexistente, fracturada.

Sin buscarlo lo  logré, y en vez de sentir pena por su partida, una sensación de vacío se apoderó de mi ser.
Sí, finalmente me deshice de ti. Maldita esperanza que envenena, esperanza que te sumerge y a su vez te mantiene a flote. Esperanza de un imposible que hace que el tiempo se detenga cuando irónicamente sigue pasando igual de rápido. Ésa que envejece,  marchita y logra que te quedes inmóvil, esperando aquello que nunca llega

Acuchillé su esencia, pateé su nombre y escupí  en su espíritu. ¿Y yo? no puedo decir que quedé desesperanzada, finalmente estoy en el punto al que quería llegar, libre de emociones y sin ganas de volver atrás.

viernes, 27 de julio de 2012

2...1...0


Querer ser y ser, existir y vivir… Problemas. Política, economía, seguridad.. Yo... Yo… Más yo. Momento de ser intenso, vivir para serlo, no concebir existir sin drama, buscarlo así sea inventado. Sentir orgullo, ser orgulloso, negar el capricho y vivir en malcriadez. Mi radiografía. 

domingo, 22 de julio de 2012

Autómatas


Nacer, alimentarse, mantenerse respirando mientras duerme, crecer, sentarse, gatear, caminar, correr, seguir creciendo, son cosas para los que estamos determinados genéticamente, no hay pataleo.
Sin embargo, socialmente también venimos predeterminados, hablar para poder comunicarnos, ser espontáneos para hacer reír a los demás, ser bonito porque sino estás jodido, estudiar para que más allá de ser alguien, puedas encontrar a alguien; tener una casa, ropa fina con qué vestirte, joyas que te adornen, un carro que te traslade porque tus pies jamás serán suficientes, un sinfín de cosas que verdaderamente necesitamos, porque sino imagínate,¿Qué será de nosotros sin tan valiosas comodidades?
Predeterminados socialmente, quizás suene ilógico, pero ciertamente no lo es… Nos la pasamos en la búsqueda incesante de pertenencias, de aquello que nos hace “felices” así sea olvidándonos de existir.
Quizás, sólo en la juventud hedonista no nos preocupamos por esto, luchamos con fervor para mantener nuestras verdades y juramos solemnemente no ser igual a las masas porque están podridas, porque sus ideas están caducadas, porque es el tiempo de ser diferentes y estar orgullosos, porque tenemos 17 y no tenemos responsabilidades, la única es vivir y pelear, así sea con flojera, es nuestro momento de ser divergentes, aquellos estudiantes revoltosos donde sus ideales son su bandera.
Y esta sociedad, podrida sociedad, hace de las suyas, la madurez, ésa asesina enmascarada hace que nos vayamos convirtiendo sin darnos cuenta, en aquello que criticamos. Va mostrándonos que más fácil es seguir la corriente antes que pelear, (aunque esta vez prometiéndonos que actuaremos como ellos, pero de corazón seguiremos oponiéndonos) nos vamos adormeciendo y cuando despertamos, estamos sentados en nuestro sillón, frente a una computadora, siendo autómatas, realizando actividades por mero deber que por querer, como acto intrínseco no procesado, haciendo dinero porque el dinero es la felicidad, acumulando cosas “necesarias” para poder vivir “dignamente” y criticando a esos chiquillos mocosos que pelean sin “verdaderas” convicciones porque no saben de qué manera funciona la vida.
Al final creo que ellos están más claros que nadie, sólo que ahora no actuamos nosotros, sino ese villano enmascarado que se llama madurez, con su aliado infinito, comodidad.

miércoles, 18 de julio de 2012

Hielo seco


Y granizó en mi alcoba mientras en las afueras de mi recinto ardían calderas debido al infierno citadino… Creí que era una mentira, pero al salir sentía como mi piel, igual de congelada también, se evaporaba como lo hace el hielo al calor extremo…
Al final, vivimos en una ciudad de incoherentes, el clima no puede estar tan alejado de la realidad de sus habitantes… y sí, granizó en mi habitación,  porque después de todo, cuando no hay una realidad contundente que nos mantenga cálidos, todo se convierte en frío invernal o en calor que quema y necesitas apagar.