sábado, 29 de septiembre de 2018

Ansiedad


¿A todos les sucede eso de que de repente comienzan a ser conscientes de que el tiempo verdaderamente está corriendo? que la vida está pasando a velocidades insospechadas mientras tú estás detenido viendo hacia los lados sin comprender mucho.

Es como si estuvieras en el medio de una autopista con coches a toda marcha, en donde apenas puedes distinguir las figuras que en este momento son solo ases de luz a todo movimiento.

Te sientes mareado, ansioso; tu instinto te dice que debes buscar la manera de incorporarte en uno de ellos, pero no sabes cómo.

Ves a tu alrededor y estás solo; es justo allí, en el medio de ese caos, cuando finalmente comprendes que ya todos están en ruta, direccionando sus vidas, y tú estás aún descifrando la manera de conseguir detener uno.  Intentando hacer dedo por último, pero nada sucede. Toca andar.

¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde se supone que es el camino?

Hago ésta pregunta y la gente se ríe de mí. Entienden que estoy bromeando, que es sarcasmo; ¿Cómo alguien pudo haber llegado a este punto del trayecto sin mapa? así, fortuitamente; de errores y ensayos, sin nada planificado.

Sigo caminando, mientras los autos a toda velocidad continúan pasándome por ambos lados. Graciosamente, algunos bajan sus vidrios para gritarme cosas que no puedo o no quiero entender. Otros solo me sacan la lengua y me muestran su dedo medio. Yo sigo andando, a mi ritmo.

De vez en cuando diviso con claridad alguno, y ¿Para qué mentir? La verdad es que me imagino sentada dentro, siento envidia.

¿Envidia de qué? Muy probablemente ellos tampoco sepan hacia dónde van, aunque aparentemente den la imagen de que está todo bajo control.

Quizás todos estamos perdidos, o a lo mejor soy solo yo. No importa.

Mis piernas  con el trayecto se han hecho cada vez más resistentes; ya no tengo problemas con mi andar.

No tengo nada más, solo la voluntad de querer continuar… Sin destino definido aún, es verdad. Pero haciendo que el trayecto valga la pena. Quizás por eso voy andando por la isla… Para no perder los detalles en la velocidad de la autopista